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El sufrido triunfo que obtuvo el Guadalajara ante el Monterrey 3 goles contra 2, cuando las Chivas Rayadas tuvieron todo para llevarse a casa una victoria contundente, incluso por más goles, ha provocado no pocas reacciones de los aficionados, ya no digamos de los comentaristas dedicados a desmenuzar las estrategias de ambos los equipos.
Respetamos totalmente las opiniones de todos quienes han dado sus puntos de vista, pero no estamos de acuerdo con quienes sostienen echarle toda la culpa al técnico del Rebaño Sagrado, sin mayores argumentos para señalar como negativos los cambios realizados por Milito que estuvieron a punto de costarle el triunfo, cuando esos mismos jugadores, unos siempre ingresando de relevo y otros incluso premiados con iniciar en otros partidos, han sido clave para sostener el ritmo del equipo y preparar el panorama para la liguilla.
El Guadalajara, con el triunfo ante los Rayados, amarró automáticamente su pase a la liguilla, así es que, el siguiente paso, es lograr terminar en la tabla, por lo menos entre los primeros cuatro sitios, cuyo premio sería, por lo menos en cuartos de final, elegir recibir en casa a su futuro rival en el juego de vuelta.
Chivas inició con Raúl Rangel, en la puerta; en la zaga: Richard Ledezma, Daniel Aguirre, Diego Campillo, y José Castillo; en media cancha: Bryan González, Fernando González, Omar Govea y Roberto Alvarado y adelante: Ángel Sepúlveda y Armando González. Debemos señalar que Milito, en ocasiones juega con 5 al fondo, pero también con 4, esto varía durante el partido, de acuerdo con el rival y al marcador, le da para eso y más porque cuenta con carrileros dinámicos y veloces, además con la capacidad para regresar a zona defensiva, gracias a esos atributos.
Eso es muy importante y solo se logra, en base a dos elementos: coordinación como equipo y condición física, para ir y venir. Desgastante sin duda alguna, pero en media cancha, gracias a esa coordinación, entran en acción los del medio, especialmente el “oso” González y Omar Govea.
Veamos, en cuanto a las críticas, el porque en lo personal, no toda la culpa es de Milito, quien en todo el proceso ha trabajado de maravilla con las fuerzas básicas en las que tiene mucho material para “futurear” y no hay otra salida que darles poco a poco minutos para que vayan madurando.
Ya señalamos, al inicio que los cambios le han venido funcionando, el hecho de que, en un partido, las cosas no salieran bien, no quiere decir que los cambios estén fuera de tono, para nada. Esos mismos jugadores que ingresaron, entre ellos Sandoval y Marín, dejaron ir oportunidad de oro, más otras dos que falló Sepúlveda y atrás, si usted repasa las jugadas de gol de Rayados y el penal, fue el costado que vigila el “Cotorro” González, quien, contra su costumbre, no estuvo atento en la marca.
Ahora vamos a lo más lógico y razonable: este torneo será totalmente atípico cuando hablar de la liguilla se trata; las Chivas Rayadas, la afrontarán sin 4 o 5 de sus mejores jugadores, de tal manera que de la banca saldrán quienes los sustituyan, ahí estarán Marín y Sepúlveda, para cubrir el hueco que dejará la “Hormiga”, o tal vez ambos si Milito decide en determinado momento jugar con dos centros delanteros.
También tendrán que estar listos Efraín Álvarez, Miguel Gómez, Santiago Sandoval y Camberos, solo por mencionar a los que han tenido más oportunidad de minutos, así es que, no, Milito no se equivocó, ni fue su culpa; además, los jugadores seleccionados, trabajarán toda la semana con la selección para afrontar dos partidos muy importantes para tratar de ganarse un lugar en la lista final. Se trata pues también, de dosificar su esfuerzo para evitar alguna lesión, que estas alturas serían fatal tanto para el Tri como para el chiverío.