Luego de que en redes sociales la ciudadanía se empezó a quejar de que en las calles de Culiacán, el punto neurálgico de la violencia, se veían menos soldados y menos elementos de la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, el gobernador Rubén Rocha Moya negó que el personal se haya marchado, sin embargo, los eventos violento
La jornada violenta de cada día de este diciembre parece tener prisa por terminar con una racha en la que mueren jóvenes a diestra y siniestra, en cualquier sector de la ciudad y a cualquier hora, aderezado com el terror de los incendios de domicilios en el casco urbano.
Si bien la gente le ha dado la espalda a la inseguridad y lucha por hacer su vida normal, las estadísticas ahí están a flor de piel para recordarnos que la guerra se mantiene tan activa como desde el primer día de septiembre de 2024.
Hace un par de días la Secretaría de la Defensa Nacional anunció la llegada de un grupo de 150 elementos de las Fuerzas Especiales, pero en realidad más que más elementos parece un relevo de los que se fueron.
Si bien es cierto que cuando ciudad estaba llena de personal de seguridad la violencia continuaba, tal parece que para la sociedad tener retenes por todos lados le representa una sensación de mejor seguridad que no tenerlos. Los criminales se mueven menos fácil y caen más gente armada, aunque tan pronto como agarran a una célula de sicarios sale otra por otro lado. ¿Cómo les llegan tantas armas?
Sin embargo, hay que ver que en los últimos días la facción mas golpeada es la de Los Chapitos, con detenciones y homicidios de varios de sus operadores, ¿esto es suficiente para decir que las cosas cambiarán?
El fin de año se acerca entre más crímenes y una sociedad anestesiada y fatigada de ser testigo de tanta atrocidad. El Estado no ha podido cumplir con su misión constitucional de garantizar la seguridad. En fin, felices fiestas hasta donde se pueda.