El 9 de marzo, se registró una de las mayores alzas del precio del petróleo en un día, al alcanzar el marcador WTI un precio de 119.48 dólares por barril
Durante décadas, este establecimiento fue un punto de reunión para familias y amigos que acudían a disfrutar de sus populares hot cakes gigantes y otros desayunos
El recorrido realizado por Protección Civil y Servicios Aéreos del estado brindó un panorama general de la emergencia, lo que ayudará a definir estrategias para contener y sofocar el incendio
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Este inicio de 2026, al igual que los anteriores años, se otorga amplia difusión a las predicciones, pronósticos, profecías o rumores sobre eventos futuros y de diversas disciplinas: científicas, meteorología y clima, economía y finanzas, educación y tecnología, astronómicas, los horóscopos, política, recursos humanos y administración, también por supuesto, la integración de la inteligencia artificial en todos y cada uno de los estratos de la vida social.
En este último concepto, para este 2026, los rumores sobre robots impulsados por IA respecto a las grandes empresas tecnológicas señalan que es probable que presenten el tipo de modelos de IA utilizados en servicios como ChatGPT y Gemini se están integrando en robots con la esperanza de que puedan ejecutar tareas domésticas, como doblar la ropa, con menos entrenamiento y mayor precisión.
Los avances en las capacidades de los robots son posibles porque los grandes modelos de lenguaje (LLM) pueden entender el manual de un lavavajillas, aprender a manejarlo viendo un video y comprender cómo tomar una pieza concreta descifrando un dibujo. “La próxima frontera de los LLM es el mundo físico”, afirma: Barak Turovsky, director de Inteligencia Artificial de General Motors y antiguo responsable de la división de Inteligencia Artificial de Google.
En este contexto, y aunque aún no nos resulte familiar el término, la IA agéntica ya forma parte de nuestra vida diaria, en la Encuesta Global de IA Empresarial de Blueprism para 2025, el 29% de las empresas informó que ya utiliza IA agéntica, y el 44% planea implementarla durante el año, el término “agéntico” se refiere a inteligencias artificiales diseñadas para actuar como agentes independientes, estas herramientas no solo ejecutarán órdenes simples, sino que tomarán decisiones más complejas, anticipándose a las necesidades de los usuarios y trabajando de manera proactiva para optimizar su productividad.
Por ejemplo, imagina que estás planificando un viaje, una IA agéntica no solo buscará vuelos según tus indicaciones, sino que también propondrá horarios, reservará hoteles según tus preferencias, ajustará tu calendario para evitar conflictos y hasta te recordará llevar un paraguas si detecta que habrá lluvia en tu destino, todo esto, sin necesidad de que le des instrucciones detalladas en cada paso.
En ese sentido, actualmente no existe una definición universalmente aceptada de IA agéntica, algunas personas utilizan los términos “IA agéntica” y “agentes de IA” indistintamente, mientras que otros los diferencian, a pesar de estas diferencias, la mayoría coincide en ciertos aspectos de la IA agéntica, la IA agéntica se refiere a los sistemas de IA que pueden funcionar con cierto grado de independencia, tomando decisiones y emprendiendo acciones para alcanzar objetivos específicos, a diferencia de la IA tradicional, que requiere indicaciones explícitas para generar resultados, la IA agéntica puede analizar situaciones, desarrollar estrategias y ejecutar tareas en paralelo, las aplicaciones de IA agéntica mantienen el control de cómo realizan las tareas utilizando herramientas y tomando decisiones sobre los procesos internos.
Por otro lado, según el AI Index Report de la Universidad de Stanford, la adopción de sistemas basados en inteligencia artificial continúa acelerándose en sectores clave, con mejoras sostenidas en desempeño y reducción de costos, esta evolución no implica una revolución inmediata, sino una integración progresiva que, para 2026, hará que muchas funciones hoy consideradas “nuevas” se vuelvan normales, casi invisibles, por tanto, la tecnología dejará de llamar la atención precisamente porque empezará a funcionar como infraestructura básica.
El impacto en el trabajo ha sido uno de los focos de mayor preocupación pública, sin embargo, los datos disponibles sugieren un escenario más matizado que el discurso del desplazamiento masivo. Reportes recientes de agencias como Reuters y firmas de consultoría muestran que la inteligencia artificial está elevando la productividad en sectores financieros, logísticos y profesionales, al mismo tiempo que redefine perfiles laborales, más que eliminar empleos de manera automática, la IA redistribuye tareas, exige nuevas competencias y acelera la necesidad de capacitación continua. los puestos más expuestos al cambio no desaparecen de inmediato, pero sí se transforman.
Por lo ya señalado, tengamos presente que el riesgo no es la automatización en sí, sino la falta de políticas educativas y laborales que acompañen la transición, ya que la brecha no será entre humanos y máquinas, sino entre quienes saben trabajar con ellas y quienes podemos quedar rezagados.