Desde El Faro | El Querreque
Tristemente a finales de 1963, Pedro contaba con 32 años de edad y ya enfrentaba problemas serios de salud. Preso de una profunda depresión que atravesaba se encerró en el cuarto que rentaba cerca de "La Joyita" en Xilitla.
Pedro Rosa Acuña nunca registró su música y con el paso de los años, sus composiciones pasaron a ser dominio público reportando grandes beneficios económicos a otros huapangueros y compositores que presentaron oficialmente como suyas las creaciones del xilitlense.














