Añoranzas / El caudaloso río Pánuco
Dice la leyenda que por tu cauce Quetzalcóatl regresó al mar en su balsa de plumas y serpientes, y las naves conquistadoras de Pedro de Garay se deslizaron con fiereza por tus aguas.
A tu paso vas esculpiendo montañas y valles, cambiando tu color y aumentando tu caudal. Afluentes y nacimientos se agregan a tus aguas hasta convertirte en el caudaloso Río Pánuco.
Antes de incorporarte al Golfo de México cruzas los estados de Veracruz y Tamaulipas, y aunque tu tramo navegable es breve para grandes calados, canoas y lanchas de pescadores navegan seguras por tus aguas.
El bravo corazón tamaulipeco palpita de emoción al contemplar tus aguas, al aspirar tu aroma, al sentir el fresco viento que traen tus corrientes, y en tu belleza la omnipotencia del Creador se manifiesta.

















