Añoranzas / La atracción de las palabras
Hay palabras que se quedan para siempre en nuestra memoria, dormidas, aletargadas. A veces surgen sin querer, despiertan y se muestran con más vigor porque surgen de los recuerdos descansados.
El peso de lo dicho
Debemos elegir con cuidado el vocablo que vamos a aplicar en el momento adecuado y el tono, tomando en cuenta que se tocan los lugares más sensibles de nuestra memoria. Eso es “La seducción de las palabras”. Un arma terrible.
Esta regla de educación tiene, como todas, su excepción; porque yo creo que todos hemos dicho una palabra altisonante, soez o grosera ante un acontecimiento que nos saque de nuestras casillas. Se vale.
La carga emocional del lenguaje
Los políticos y empresarios recurren a las palabras que transmiten una fuerte carga afectiva y fascinan a los pueblos: libertad, justicia, paz, patria, democracia, honor, futuro.
















