El cumpleaños del perro / La creación artística
Tiene razón Geney Beltrán, reciente Premio Gilberto Owen en la categoría de cuento, cuando dice: “El deber del artista no es crear conciencia, es hacer arte". Verdad buena.
La promoción de la producción cultural, lo sabemos, es difícil. Es como andar por caminos terregosos, sin iluminación. Pero –y qué se le va a hacer– se tienen que cruzar por el mal llamado “amor al arte”.
Cuando tomamos una cámara fotográfica y capturamos ese instante estamos ante un acto artístico, indudablemente, puesto que removemos nuestra parte sensible y al hacerlo es el espíritu humano quien le concede a la fotografía (como obra) el rango de creación estética.
La obra de arte debe justificarse en términos espirituales y mantener un principio de discontinuidad para poder permitir que exista la ruptura y, paradójicamente, la continuidad (lo que Octavio Paz denominaba la tradición).
Se crea con lo que se vive, se ve, se siente; con lo que nos duele y nos alegra. Se crea porque nos molesta el hecho de ser mortales y es, precisamente, la creación artística una de las respuestas que tenemos para trascender…













