Cacao de Zacatelco, sabor y tradición
4 generaciones han adoptado la realización del cacao
Lorena Temoltzin-El Sol de Tlaxcala
Actualmente la bebida que se conoce como “cacahuatole” o “agua de barranca”, se ha convertido en una fuente de ingreso para las mujeres del municipio, quienes heredaron de sus bisabuelas la receta y hasta los establecimientos para la venta de la bebida.
Aunque el cacao no se produce en Tlaxcala, las vendedoras de esta bebida lo adquirieron por primera vez al intercambiarlo con maíz cacahuacentle y hoy en día, lo adquieren en Tabasco y el resto de su materia prima en Puebla.
Sin embargo, sí siembran haba y maíz, dos elementos esenciales en la preparación de esta bebida espumosa, y cuyos ingredientes en ocasiones, todavía llevan a moler en metate, tal y como lo aprendieron de sus ancestros.
Ante la importancia económica que ha cobrado la venta del cacao en Zacatelco, han comenzado a organizarse para formar su asociación, con el objetivo de recabar la información esencial que les permita explotar su preparación como un atractivo turístico.
Lo anterior porque la preparación del cacao les ha permitido comenzar a salir de su municipio a otras regiones del estado, del país y hasta el extranjero, a demostraciones gastronómicas, para dar a conocer Tlaxcala en Italia, Brasil, Michoacán y en Chapingo.
Las vendedoras de esta bebida refrescante en el primer cuadro del municipio de Zacatelco, destacaron que ya hay gente que llega a la comuna procedente de municipios del estado y otras entidades, únicamente para probar el cacao.
Hasta el momento trabajan mediante una mecánica de trueque con el ayuntamiento de Zacatelco, al participar en eventos con su producto que se ofrece para promocionar la comuna.
Además de las mujeres que integran esta asociación hay otras zacatelquenses, quienes de forma independiente y en otros espacios comerciales, como en distintos puntos de la capital del estado, expenden también la bebida
Proceso
En un lebrillo de barro se revuelven cacao, haba, maíz, canela, anís, agua y se puede endulzar con azúcar, piloncillo, miel o estevia.
El batido lo realizan con molinillo hasta obtener abundante espuma.
Se sirve en una jícara.





























