Estudiantes podrán “adoptar” a una persona que no sepa leer ni escribir para enseñarles de manera directa, la intención es contribuir con el gobierno estatal para que Tlaxcala sea el primer estado del país en “levantar bandera blanca”
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Locuras y otros calificativos, sobre las amenazas previas del presidente de Estados Unidos, le ha sido atribuidas cada vez que firma sus decretos sin consideraciones para quienes resultan afectados, además de las posibles consecuencias ocasionadas por el arrebato sustentado en el poder; suponiéndose la recuperación de ser el país, otrora el más poderoso del mundo; sin embargo, sus acciones, ante la pretensión de imponer su caprichosa voluntad, ha desatado una guerra comercial hasta ahora todavía frágil por sus retracciones declarativas, aunque ya ha provocado, además de incomodidades, el repudio de otros países del continente asiático.
La más reciente de sus propuestas abusivas es la de imponer a México el 25 % en las exportaciones que el país envía al del norte, específicamente las referidas al acero y aluminio, sin considerar, como ya lo explicó el secretario de economía, que la importación de los Estados Unidos supera en un alto porcentaje a la nuestra, generándole un superávit comercial, lo que pudiera significar en la política arancelaria que también estarían sometidos a pagar el mismo impuesto, desde luego, como se observan las circunstancias, no hay evidencia sobre la intención de lo que establece este tipo de política.
A pesar de tantas amenazas, la presidenta de México, en su papel, ha defendido a ultranza los intereses del país con un discurso conciliatorio, cuya pretensión explícita se refiere a mantener la mejor relación con los norteamericanos, usando en su discurso la importancia que tiene el Tratado Comercial signado por Canadá, Estados Unidos y México, cuya integración económica ha beneficiado a los tres países.
Desde otra perspectiva, no se puede soslayar el hecho que entre los hombres de confianza de Trump, se encuentran algunos de los hombres más ricos del mundo, cuyos intereses nada tienen que ver con mantener las buenas relaciones, por el contrario, más bien es el de acrecentar su riqueza, cuando menos, es lo que se demuestra con tanta publicidad que se observa en los medios informativos afines al sistema; como una consecuencia lógica, la política y los derechos internacionales no tienen cabida en mentes obtusas y ambiciosas.
Otra de las locuras manifiestas es la de señalar a México como el responsable de los altos índices de drogadicción y muertes por el consumo de fentanilo, al permitir el trasiego de este malévolo químico que, ciertamente es altamente peligroso para la salud y la vida, en adicional -para expiar un poquito la culpa- también ha señalado a China como uno de los productores y exportadores de la droga; en este sentido, se puede cuestionar, las medidas de seguridad que presumen los gringos, al permitir la entrada del fentanilo.
Bajo esta consideración y a pesar de haberle pedido a México que enviara diez mil efectivos para el control y detección de la droga, de paso evitar la entrada de migrantes; no obstante haberse cumplido, todavía se mantiene en su absurda postura de culpabilizar a quienes considera culpables; como una reacción lógica, del asunto, la embajada de China en México expresó: “El gobierno de los Estados Unidos, debe responsabilizarse y admitir como propio el problema de consumo de fentanilo, en lugar de culpar y calumniar a otras naciones por esa crisis”.
En este mismo sentido y a manera de prevenir el involucramiento, Canadá nombró a un excomisionado adjunto de la Real Policía Montada, como el Zar del fentanilo con la intención de demostrar a Estados Unidos que lleva a cabo labores para evitar su producción y distribución; aunque también se dice que la medida no impedirá a Trump su locura de convertir a Canadá en el estado número 51.
No podían faltar comentarios detractores u opiniones de lo que se debe hacer, por ejemplo, el de Ildefonso Guajardo, funcionario en el periodo Peñanietista, al decir que México no debe responder con los mismos aranceles porque causaría graves problemas, el referido olvida que existe un derecho internacional al respecto, pero se atreve a opinar que sería mejor hacerlo con otros productos que no representen peligro para la economía nacional, solo que no dijo cuáles.
Otro atrevido, el dueño de una cadena de tiendas y televisora, Ricardo Salinas, que asegura que esto de los aranceles provocaría el desempleo, aunque hay señalamientos de que debería pagarle a sus trabajadores un salario digno y de acuerdo a la ley, es decir, se cura en salud, el adulador de Donald Trump, pero bueno, así el estado de las cosas.
En otra más de sus locuras y contraviniendo un postulado en la Enmienda14 de la constitución, incluida en las órdenes ejecutivas al inicio de su mandato, es la que debe impedir la ciudadanía por nacimiento, esta ley o política con más de un siglo de su creación garantiza la ciudadanía de los bebés nacidos en ese país en independencia del estatus migratorio de los padres, promesa cumplida desde el primer día de asunción al poder.
Más allá de las prohibiciones, de las violaciones a la ley, del ataque disfrazado a otras naciones, de pretender imponer su autoridad donde no la tiene, de ignorar las peticiones de otros gobiernos, la de querer demostrar su poder político con sus extralimitaciones, lo cierto es que de una u de otra manera, seguiremos padeciendo, en lo futuro, otras tantas de sus locuras.