Contexto | ¡Que no se llama huarache!
¡Se llaman tostadas de nopales!, ese es su nombre original. Y es el nombre que se debe proteger.
Llamarlas huaraches, aunque se haya popularizado el término, no es correcto. Atenta contra uno de los símbolos de la identidad de Toluca.
Las tostadas de nopales son un ejemplo dramático de ello y de cómo Toluca, y sus habitantes, no han sabido defender una identidad propia.
Ambos productos son diferentes, solo comparten medianamente la forma.
El antropólogo Claude Lévi-Strauss explicaba que las culturas organizan el mundo a través de clasificaciones, y que nombrar las cosas es una forma de darles lugar dentro de una comunidad.
Es una manera de defender lo poco que nos queda de identidad y originalidad pero tambien una manera de defender nuestra cultura local.
Si a otros les gusta seguir diciendo huarache, yo seguiré diciendo tostadas de nopales. No por terquedad, sino por memoria.















