Subrayando | Hay miedo en el cambio
Miedo, o cuando menos incertidumbre, temor, nervios, estrés, angustia, por lo que vaya a pasar. Las actitudes y el carácter cambia en la persona, no solamente en la oficina sino también en la casa; se oye decir: “déjalo, está nervioso, ya viene el posible cambio”( no aseguran que vaya a dejar su trabajo).
Los nervios hacen temblar la voz, estar aturdido, sudar las manos, perder el equilibrio, sentir mareo, dolor de cabeza que no hace pensar bien; confusión en cómo va a reaccionar cuando le aseguren el cambio, qué decir en la casa, a los amigos y parientes, sobre todo qué hacer, es decir: ser otra persona a la de hace unos meses.
Después de firmar, con la cara pálida, desencajada, la cabeza baja, el paso lento, sin pronunciar palabra, a veces el trabajador se resiste a salir de la oficina, otras salen rápido; cuanto antes mejor.
Las abracé porque me habían dado una excelente lección, y les dije convencida: “seguro van a tener mucho éxito” y con la sonrisa en los labios salieron platicando de las bondades de esas escuelas para adultos.

















