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Como ningún zacatecano desde las instituciones electorales, Matías Chiquito Díaz de León ha recorrido sin atajos la ruta del perfeccionamiento de la vida democrática de México y Zacatecas, no alcanzará a ver desde adentro la reforma electoral de 2026 que reafirmará las potencialidades electorales del Partido Morena, pero si vivió los grandes debates, el análisis profundo, los cambios verdaderamente democráticos de la reforma del 97, como también participo en las alentadoras experiencias de los Presidentes del organismo electoral oficial, como Instituto Federal Electoral IFE, hasta el Instituto Nacional Electoral INE, desde Jorge Carpizo, Esteban Moctezuma, Emilio Chuayffet, José Woldenberg, Luis Carlos Ugalde, Lorenzo Córdova Vianello y finalmente con Guadalupe Taddei.
En verdad que los ciudadanos zacatecanos, la clase política, los partidos y sus militancias y los miembros de las estructuras electorales nacional y local en el estado, se sorprendieron el martes anterior con el anunció de Matías Chiquito Díaz de León, de que había presentado solicitud de retiro del INE a su Presidenta Guadalupe Taddei, la que fue aceptada, para cerrar con sus responsabilidades institucionales el 31 de diciembre próximo, después de 35 años entregados a la organización y desarrollo de los procesos electorales federales, en los que siempre demostró su lealtad a la imparcialidad, su profesionalismo honesto, prudente y respetuoso, accesible a la pluralidad política y a la diversidad ideológica y siempre abierto a los medios de comunicación y sus representantes reporteros, analistas y columnistas.
En su permanente servicio a la democracia electoral, por donde ha pasado como Vocal Ejecutivo y Delegado del IFE o INE, sea en los estados de Hidalgo, Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco, Estado de México, Durango y en su tierra Zacatecas, ha dejado un gran legado, operatividad electoral garantizada con el Servicio Profesional Electoral Nacional o sea, funcionalidad eficaz, organizacional y de resultados transparentes, como ha sido su actitud, informativa, orientadora, clarificadora y despejadora de confusiones o sospechas.
Orgulloso egresado de Derecho en la Universidad Autónoma de Zacatecas y Doctorado en Administración Pública por Instituto Internacional de Derecho y del Estado, vivió la transición del IFE al INE, la reforma electoral del 97, la transición y alternancia presidencial del 2000, de Ernesto Zedillo Ponce de León a Vicente Fox Quesada; observó los entretelones de la hegemonía priista y ahora la morenista; obvio que se desempeño con óptima responsabilidad en la elección presidencial 2018, la victoria electoral de Andrés Manuel López Obrador y cumplió con eficacia durante el proceso presidencial que en 2024 ganó Claudia Sheinbaum Pardo y cerro con la elección del Poder Judicial.
El sistema electoral mexicano ha tenido historias y versiones diversas, todavía lejos de la democracia auténtica y perfecta, porque mientras sobrevenga la injerencia de manos gubernamentales, los esfuerzos de los ciudadanos, de funcionarios electorales y liderazgos partidistas con verdadera vocación democrática, en algún momento se alcanzarán la meta de superación democrática, con la sublime participación ciudadana y, hay que decirlo, en todo ello, Matías Chiquito Díaz de León fue un actor comprometido que deja una huella imborrable.