Por una campaña de propuestas
Soy una mujer de retos superados, de lucha, de trabajo, que se esmera en cada una de sus encomiendas, que imprime dedicación, estudio y la pasión por servir en cada una de mis tareas. Nada me ha sido dado. Mi avance ha sido producto de la cultura del esfuerzo.
He sido una servidora pública y política de puertas abiertas, no comparto la idea de servir desde una oficina, siempre he regresado a los municipios a escuchar y encontrar las maneras de resolver los problemas.
Lo cierto es que jamás prometeré algo que no pueda cumplir, porque ante todo hay que hablar con honestidad, principio fundamental que ha regido mi actuar en el servicio público, entre muchos otros valores que me han inculcado mis padres y mis hermanos.
















