El conjunto zacatecano reaccionó en los últimos minutos con goles de Pablo Padilla y Óscar Mazatán, pero Tapatío sentenció el partido con un contragolpe.
Trinidad Castañón heredó de su madre los recuerdos de su padre y su tío, combatientes cristeros cuyas muertes quedaron grabadas en los corridos de Los Altos de Zacatecas