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Aún vestía de amarillo cuando Álvaro Fidalgo fijó su postura respecto a México. En ese momento dijo que su sueño, aunque “prácticamente imposible”, era “tener una oportunidad en la selección española”. Y reconoció la dificultad porque “para eso habría que crecer muchísimo”. Ya después, con el tiempo y un ganchito, la naturalización mexicana y la ausencia de paisanos competitivos le abrieron la puerta al mediocampista ibérico para figurar en una convocatoria. No con la Furia Roja, como era su anhelo, pero algo es algo.
“Si me toca representar (al Tricolor), voy a dejar la vida”, es el nuevo discurso del examericanista, ahora enfundado en la casaca verdiblanca del Betis, algo más parecido al tono que adoptará con el once azteca en la fecha FIFA de marzo. Junto a él, otros dos naturalizados: Germán Berterame y Julián Quiñones. Los tres han pasado por la Liga MX, de ahí que hayan adquirido la mexicanidad, pero ahora curiosamente están en el extranjero. El argentino es refuerzo del Inter de Miami, donde sobresale el astro Lionel Messi; el colombiano juega para el Al-Qadsiah de Arabia Saudita, mientras que el jugador asturiano lleva poco tiempo en el club bético, luego de su larga estancia en el América.
A la lista de controversias se suma también la reaparición de Guillermo Ochoa en la lista del Vasco Aguirre previo a la Fecha FIFA en la que México se medirá contra Portugal y Bélgica. El portero de 40 años evidentemente ha perdido condiciones para ser opción en la Selección Nacional, además del cúmulo de descensos que tiene en distintos equipos y el volumen de goles que ha permitido a lo largo de su trayectoria. Los méritos pasados cuentan, pero sólo para recordar sus mejores tiempos, mas no para salvar a su escuadra en una Copa del Mundo.
Y para acabarla de amolar se confirmó, el fin de semana pasado, la inasistencia del astro portugués Cristiano Ronaldo, debido a una lesión. Aún así el sinodal es de primer nivel, pero se esfuma el principal atractivo para los fans. Después habrá que aguardar en qué condiciones se presenta el llamado equipo de todos en la reapertura del Estadio Azteca.