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Así, de la nada, las circunstancias confluyen hacia un despropósito, como si la crisis del futbol nacional no bastara para intuir el caos que se avecina en el mundo de la pelota cuadrada. Santi Giménez apenas y trabaja para ser considerado por el Milan sin la certeza de que volverá fino en pro de su equipo y de la Selección, cuando otras calamidades golpean al Tricolor.
Ahí están los casos recientes del portero Luis Ángel Malagón o el del mediocampista Marcel Ruiz, ya descartados para el Mundial por sus respectivas lesiones. Algunos seleccionados se encuentran en duda o en proceso de recuperación sin que haya una garantía de que tendrán el tiempo necesario para alcanzar el nivel que en cierto momento los catapultó a la oncena de todos.
Otros ni siquiera experimentan un buen ritmo y los altibajos futbolísticos son una constante, de ahí que las dudas del Vasco Javier Aguirre crezcan por doquier ante la proximidad del esperado duelo contra Portugal del próximo sábado 28 de marzo. Hasta la presencia de Cristiano Ronaldo, principal atractivo del evento, parece inaccesible. Es más, en una de esas el propio Estadio Azteca, sede del mencionado encuentro amistoso, está en duda. Son tiempos de incertidumbre que van más allá de cualquier cálculo, porque uno esperaría que México en su tercera Copa del Mundo en casa tendría que aspirar a ser un protagonista, máxime después de los números registrados en 1970 y 1986, mas hoy lo único claro es que cuando mucho son favoritos para pasar de ronda, pero después las cuentas no le salen a nadie.
Luego algunos suponen que con tres naturalizados (Julián Quiñones, Álvaro Fidalgo y Germán Berterame) al menos se podrá disfrazar un poco la actuación del Tricolor. Mas lo que difícilmente podrán ocultar es el deterioro que vive nuestro futbol en general, sin proyectos claros que entusiasmen a un público más preocupado por los múltiples factores que rodean al esperado campeonato internacional, entre ellos la guerra, en la que están involucrados los propios gringos, que también son los organizadores del vals deportivo. Nada menos.