Mi perspectiva / Lengua suelta
Han existido hablantines bien vistos, como Muhammad Alí, bautizado como Cassius Clay, pero que, tras proclamarse campeón del mundo y convertirse al Islam, abandonó dicha identidad por considerar que “era un nombre de esclavos”.
En el boxeo se producen las más grandes sorpresas. En una, Jimmy Braddock destronó al tremendo pegador Max Baer, mismo que lo menospreció públicamente. Braddock obtuvo así el sobrenombre de “Cinderella Man” (Hombre Cenicienta).
Posiblemente el máximo estupor se produjo cuando James “Buster” Douglas noqueó a Mike Tyson, quien claramente lo subestimó.
JC Chávez castigó duramente, igualmente por hablar demasiado, al puertorriqueño Edwin Rosario. Y luego hizo lo mismo contra Héctor “Macho” Camacho.












