¿Alta o baja autoestima?
Emprender, según la Real Academia Española, significa acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro.
El principal motor de un emprendedor en sí mismo; por eso es importante que se conozca, desarrolle sus habilidades e identifique sus fortalezas y debilidades en todas las áreas que lo conforman.
Por el contrario, una autoestima baja será sinónimo de una actitud pasiva: la persona no enfrentará situaciones, las evadirá, se sentirá inseguro e incapaz, dependerá de lo que los demás decidan u opinen, se estancará.
Para llegar a tener una autoestima alta, entre otras cosas, es necesario vencer los miedos. Esta emoción, aunque nos permite preservar la vida, ser responsables, actuar con prudencia y evitar riesgos, también puede paralizarnos y bloquear nuestra mente.
Otro sentimiento que hay que tomar en cuenta es el perdón. Éste es un acto que libera y fortalece a quien lo otorga, es una decisión personal, implica la capacidad de entender a los errores como una oportunidad para crecer, poner límites, comprender y ser humildes.
El amor es el sentimiento más grande que mueve a las personas, es una decisión y un compromiso. Amarnos a nosotros mismos para después poder amar a los demás es un proceso que debe trabajarse de manera individual.
Por otro lado, la motivación que un emprendedor tenga es fundamental para alcanzar sus objetivos. Está relacionada con la voluntad y los valores que como personas tenemos ya que para llegar a donde se quiere es necesario tener claro los beneficios de nuestras decisiones.
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