Aquí no pasa nada
Una vergüenza. No hay otra forma de calificar la reacción de los poderes públicos ante el devastador informe del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU.
El informe habla de un drama cotidiano, feroz, desgarrador: el de personas que se esfuman de la vida.
Los desaparecidos no es un tema nuevo. Lleva años siendo un drama que nos acosa.
Oficialmente, hay 130 mil personas desaparecidas del 2006 a la fecha. Más de la mitad, casi 70 mil, en los gobiernos de Morena.
La reacción del oficialismo ha sido desastrosa. La Gobernación y Cancillería rechazaron el informe porque desconocen los esfuerzos hechos a partir del 2018 para reducir las desapariciones.
¿En serio? Las cifras oficiales desmienten el dicho de las secretarías: el número de desaparecidos se disparó de siete mil 258 en 2018 a 14 mil 051 el año pasado. 38 personas al día.
El Senado salió presuroso a atacar a la ONU. Peor: patéticamente, la CNDH, convertida en meretriz del poder, atacó también al comité y lo llamó empleado de las ONG mexicanas.
Negar la realidad no la modifica.
Apelar a la intervención de la ONU en los conflictos internacionales, pero agredirla en los nacionales es esquizofrenia política.
Hay un drama cotidiano recorriendo el país.
Valdría reconocerlo y pensar diferente para resolverlo.
No se hará. Continuarán la denostación y la negación.
Y, mientras tanto, ¿qué hacemos con los 130 mil recuerdos que acosan con su ausencia nuestros sueños?
@fvazquezrig












