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Análisisviernes, 21 de junio de 2019

Posibles soluciones

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Una tercera solución: si los compañeros se dedican a trabajar con entusiasmo y dedicación pueden estar seguros que los vecinos, sin que se les pida nada, lo más probable es que se organicen para evitar algún problema, pues le interesa la seguridad y el progreso de los alumnos.

Esto último se los comentamos por experiencia propia, pues cuando nosotros estábamos en servicio teníamos por obligación trabajar con los alumnos la parcela escolar, cuyo producto en efectivo se utilizaría para los gastos necesarios para mantener el edificio escolar en condiciones aceptables.

Los campesinos se acercaron a nosotros para ofrecernos encargarse de la parcela para que nosotros desarrolláramos nuestro trabajo.

Por el contrario, se nos ha dicho que en alguna escuela de la ciudad, por X razones, sacan a los alumnos antes de tiempo y piden a los padres que los vayan a recoger a una hora determinada o de lo contrario, que no asistan; sin pensar que los padres trabajan y por tal motivo mejor no los mandan, sacrificando el aprendizaje de los niños, por necesidad.

Como en todo esto también hay un caso contrario, conocemos una maestra (de corazón) hoy jubilada que cuando estaba en servicio se tuvo que quedar más de una hora cuidando a unos niños porque a sus padres se les había olvidado ir a recogerlos, y al final llevó a una niña hasta su casa.

Para concluir diremos que para ser maestros lo más necesario es tener la vocación, bien definida. ¡Salud!

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