diariodexalapa
Análisismartes, 30 de septiembre de 2025

Tocables

El sistema no acaba de calibrar el daño que, cada dos días, le hace a su credibilidad la corrupción escandalosa, la violencia, el cinismo y la mentira.

Resulta ya inocultable la ola de corrupción que inunda a Morena.

Cada vez es más claro, además que, como en Roma, todos los caminos llevan a Palenque.

Esta semana fue la riqueza desmesurada de Adán Augusto López, político en estado terminal que aún no alcanza la etapa de aceptación de su deceso público.

A Adán (de Augusto no tiene nada) lo enreda, indestructible, su vínculo con Hernán Bermúdez Requena y “La Barredora”.

El Universal publicó la operación de Bermúdez bajo el gobierno de Adán: secuestrar, llevar a Chiapas, torturar y desaparecer allá a personas de Tabasco. En ese entonces gobernaba —oh casualidades— el cuñado de López, el senador Rutilio Escandón.

El grado de vileza y cinismo se expone en el nombre que le dio Bermúdez Requena a la operación: “Sembrando Vida”.

En rueda de medios, tras la exposición de Televisa de sus millones, 79 millones en dos años, el tabasqueño trató de aplicar el manual del residente de Palenque: altanero, cínico, caradura. Sí soy muy rico ¿Y qué? “Es un ataque de la derecha”. Bla-bla-bla.

Son un par de bombazos a la coraza que ya se abrió. ¿Por qué? Porque las raterías, el cinismo y la torpeza, han demolido la presunta superioridad moral que pregonaban.

Ese es el núcleo político que se está desintegrando.

El pueblo había comprado una narrativa de honestidad, verdad y lealtad que daba a la nueva burocracia una supremacía ética sobre el pasado. Eso se acabó.

La gente comienza a saberse saqueada, engañada y, sí, traicionada.

Este hecho abre un sentimiento que ya registran los estudios y que es detonador de activismo político: la decepción.

Sin la coraza de superioridad moral, la nueva burocracia morenista vuelve a la tierra.

Morena es un pobre partido político más. Sus dirigentes son políticos-burócratas que llegan a robarse lo que encuentren.

Sus cuadros se mezclan con el hampa y fundan la República Criminal. Ya en la tierra, se acaba el mito de intocables, aunque ellos aún no lo crean. Llegó su turno. Y el nuestro.

@fvazquezrig

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