
Si usted piensa que existen los ángeles, esta información le va encantar, de lo contrario: reflexionará al respecto. Les platico: El Zóhar —libro sagrado del Judaísmo— considera que los humanos no alcanzaremos la Luz del Creador sin vencer obstáculos y desafíos que siempre aparecen a lo largo de nuestra larga o corta vida. Sin ellos no creceríamos espiritualmente, propósito de nuestra existencia en este planeta tierra. Sin embargo, el Creador, sea cual fuere nuestra forma de ser, envía constantemente ángeles o mensajeros, que son energías superiores; a veces buenas, otras aparentemente malas, que tienen como misión educarnos en nuestro crecimiento espiritual. Por tal razón los ángeles, que a veces se presentan como ángeles malos, solo nos propician la oportunidad de manejar nuestro libre albedrío, pero ellos se regocijan, cantan y bailan cuando rechazamos caer en tentación. En realidad no existen ángeles malos. Ellos solo desean que los ignoremos, para que recibamos la Luz Divina del Creador en todo su esplendor. Ésta es una paradoja y una enseñanza maravillosa del Zóhar de cómo funcionan los mundos superiores.