El fin de semana pasado, mientras leía las noticias en portales digitales me topé con una nota que llamó mi atención, hablaba de un grupo musical de Corea del Sur llamado BTS y de cómo a raíz de su próxima visita al Perú, miles de personas seguidoras, se dieron a la tarea de reforestar la ciudad de Lima, esto, con la finalidad de que los cantantes asiáticos tengan una vista más verde al aterrizar en el aeropuerto internacional Jorge Chávez en la capital de nuestro país hermano.
Con motivo de lo anterior, se dieron en mi mente dos fenómenos, el primero fue reconocer que a mis tiernos 47 años ya estoy en esa etapa de la vida donde pienso en el pasado como utopía y en el presente como distopía, ergo, que la música que escucho es mejor que la que escuchan jóvenes y adolescentes. Mientras que el segundo fenómeno, fue hacer un ejercicio de autocrítica, llevándome a hacer a un lado mi soberbia musical y ponerme a buscar información sobre la banda, la cual descubrí, fue creada en el año 2013 y su nombre se deriva de 방탄소년단 (Bangtan Sonyeondan), o en español: “Boy Scouts a prueba de balas”. Debo reconocer que, al hacer una breve incursión en YouTube, algunas canciones me sonaron conocidas y ¿Por qué no? a prueba de balas, pero sigo sin entender cómo los boletos para ver a Jin, RM, Suga, J-Hope, Jimin, V y Jungkook en la Ciudad de Mexico, van desde los $1,767 hasta los $13,330 pesos.
En fin, quienes integran el ARMY Perú (así se denominan sus seguidores), han recibido críticas en redes sociales sobre cómo el plantar árboles en territorio árido no va a tener buenos resultados, pero independientemente de eso, creo que es digno de encomio el esfuerzo que están haciendo, ya que nos lleva a reflexionar sobre la importancia de la participación de la ciudadanía en crear mejores ciudades, muchas veces haciendo cosas que parecen pequeñas, pero que cuando se replican por la mayoría de quienes las habitamos, tienen efectos de suma importancia, como: no tirar basura, mantener limpio el frente de nuestra casa, plantar árboles y vegetación diversa, etc.
Si aunado a lo anterior, el gobierno a nivel federal, estatal y municipal crea sinergia con la comunidad, estamos ante un panorama muy alentador para poder tener ciudades más verdes y habitables, buscando un sano equilibrio entre la obligación del gobierno para hacer bien su trabajo y la responsabilidad que tenemos todas las personas que habitamos este país para hacer más digna la vida en comunidad.
Como diría Martin Luther King, yo tengo un sueño, un sueño de que venga BTS a Chihuahua y salgan miles de personas a querer reforestar toda la ciudad para cuando aterricen nuestros ídolos en el aeropuerto internacional General Roberto Fierro; que las autoridades no permitan que se derriben árboles que desde hace décadas nos dan sombra; que se cuiden todos los parques; que la gente plante árboles y los adopte como si fueran un miembro más de la familia, en fin, si en el K-pop está la solución, que así sea.