Camino Real | “Sanders: un comerciante judío en Chihuahua” IV
Son las ocho de la mañana del jueves 10 de octubre de 1946 y el silbato de la Aceitera suena fuerte, invitando a los pájaros negros de pecho naranja, que ahí amanecen, a abandonar el espacio para trasladarse hacia el monumento a Benito Juárez, el espectáculo es singular, pero esta mañana algo parece no ir del todo bien.
Su hijo Rafael, le asiste en sus últimos instantes y ya ha llamado a emergencias. Su padre no responde. Los paramédicos llegan casi de inmediato, pero ya no hay nada que pueda hacerse, el certificado de defunción dicta la causa de muerte “trombosis cerebral, duración: 4 días”.

















