La primavera en el desierto
El ciclo agrícola tiene sus propios tiempos: la tierra exige paciencia, rotación y visión a largo plazo. Por el contrario, el ciclo político parece haberse reducido a la inmediatez de la próxima encuesta.
Vivir en este conflicto eterno agota la mente y nubla la visión. Bajo estrés, el enfoque está en la “amenaza” inmediata y y no en visión de conjunto. No planificamos para la próxima década porque toda la energía se consume en intentar superar la próxima semana.
El verdadero despertar de esta estación no debe ser solo ver florecer los campos, sino ver la voluntad política que priorice la vida sobre la confrontación. No podemos permitir que la política se convierta en un invierno perpetuo.











