Morena quiere callarnos
No es coincidencia. Es una estrategia.
Morena avanza hacia el control del discurso público, el castigo al disenso y la imposición de un pensamiento único en el espacio digital. No lo hace de golpe, sino por etapas: una ley local, una reforma nacional, y de pronto, opinar se vuelve riesgoso.
Esto no es regulación. Es silenciamiento.
Y si no se frena, mañana no nos preguntaremos cómo pasó, sino por qué nos quedamos callados.














