Tarahumaras y Guaycuras
Don José Llaguno, jesuita regiomontano, se desplazaba como prelado obispo de la Tarahumara en avioneta que él mismos piloteaba. Jesuita como el padre Salvatierra, es memorable la labor a quien con cariño llamaban Pépe Llaguno.
A éstas alturas los chihuahuenses ya habrán casi terminado de edificar el imponente templo del santo mártir San Pedro de Jesús Maldonado, sacrificado en la Persecución religiosa en el siglo XX.
Una amiga de Chihuahua, Chihuahua, se casó con un Guaycura de San Francisco Xavier; y otra chihuahuense amiga, con un Kiliwa, originario de Ensenada, Baja California.
















