elheraldodejuarez
Análisisviernes, 6 de febrero de 2026

La felicidad del caos

La gran mayoría de las personas piensan, que una vida “plena y feliz”, es aquella en la que no hay problemas retos y desafíos.

Pero la realidad es otra, cuando tenemos obligaciones y compromisos, que se tienen que cumplir, donde el escenario y las circunstancias, no siempre serán los ideales.

Pero; ¿Cuál será la diferencia?

Todo depende de la perspectiva y la experiencia que tenga una persona para enfrentar un problema, reto o desafío.

Recordemos que todo evento o circunstancia que genera un problema, no puede ser bueno ni malo ya que nosotros le ponemos la etiqueta de “malo” cuando sucede un cambio que nos afecta.

No comprendemos que tenemos cambios radicales como: enfermedades, la muerte de seres queridos, pérdida del trabajo o de bienes materiales; además que somos vulnerables, cuando enfrentamos el peligro y no lo podemos controlar.

Así que para tratar de entendernos a nosotros mismos y el entorno donde vivimos, recurrimos a la ciencia o a la religión, para convertir la experiencia en conocimiento.

Por lo que inmediatamente buscamos explicaciones y de ellas nacen métodos para razonar los escenarios, entre las matemáticas, la lógica y la expresión del arte que conlleva sentimientos que describen la vida y al mundo tal como es.

Es importante recordar que en la naturaleza no hay ciclos repetitivos ni regulares. En el universo predomina una interacción azarosa de infinitos elementos, en los que predomina “el caos” del cual surgió la posibilidad de la vida.

Y entonces podríamos preguntar

¿El caos nos brinda felicidad?

Sin temor a equivocarse, ser feliz todo el tiempo no es real y si alguien se lo ofrece con algún sortilegio, simplemente le está prometiendo algo inexistente.

Porque estimado lector(a), los problemas retos, desafíos, enfermedades, tragedias e incluso perdidas, cuando los resolvemos, estamos construyendo la experiencia y el carácter, que nos brindan momentos de satisfacción.

Recordar que amar, reír, dar, conectar y cuidar, deberíamos hacerlo con pasión y una verdadera devoción, pero al mismo tiempo con un propósito, ya que todo ser humano trabaja para crear la mejor “vida posible” fincada en estas virtudes.

Lo que significa que en la vida hay momentos que nos brindan felicidad; pero en la realidad no todos los días tenemos esos momentos.

¿Y entonces no podemos ser felices degustando un postre todas las noches?

El ejemplo es un poco impreciso, ya que existen otras cosas, distractores, momentos y gustos que nos brindan felicidad.

Por tal razón no podemos replicar la vida, frente a escenarios y circunstancias que son complejos, impredecibles y en algunas ocasiones caóticos.

Posiblemente la felicidad, radica en tener en una verdadera calidad de vida con salud, paz y tranquilidad, de tener una vida plena a través de las relaciones positivas en el aspecto familiar y laboral.

Shopenhauer refería, que hay que disfrutar en todo momento del presente, lo más alegremente posible, ya que ahí radica la sabiduría de la vida de lo contrario, es importante tener conocimiento, experiencia y habilidades para vencer el caos en el que nos encontramos.

¿Será cierto?

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