Cuarta Transformación: Amarga decepción
La responsabilidad en la conducción del gobierno recae ineludiblemente en su jefe, el presidente de la República, que además es el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, por lo que el ejército de aire mar y tierra está a su mando.
Estos son solo algunos de los focos rojos prendidos en el tablero de instrumentos del gobierno y que son desdeñados por su titular y el ejército de zalameros e incondicionales que le siguen.
200,000 muertos por la violencia desatada por el crimen organizado; más de 700,000 muertos por la pandemia del COVID19 mal atendida por el Gobierno a su mando y con un error de cálculo mayúsculo repartido entre la soberbia de López Gatell y la incompetencia de Alcocer.
Lo dicho: la esperanza de México se convirtió en la más triste y amarga decepción. Pobre México, tan cerca de los Tabasqueños y tan lejos de la paz, la seguridad y el progreso.
















