El 3 de noviembre de 2025, la víctima fue retenida por un par de civiles en la colonia Capilla del Refugio, días después los elementos lo llevaron a un centro de rehabilitación
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Cuando el alcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, solicitó la protección del gobierno federal para él, su cuerpo edilicio y policiaco, reflejó la percepción que nos invade a muchos ciudadanos de este País, de estar a expensas de una delincuencia incontrolable.
Mientras las autoridades se vanaglorian de sus resultados que invariablemente pretenden demostrar que los delitos van a la baja, que vivimos en un país tranquilo, en paz, trabajando y en la ruta del progreso y la transformación, vienen estos tristes casos en donde se pone en evidencia nuestra vulnerabilidad.
Y es que las estadísticas parten siempre de datos incompletos puesto que la cultura de la no denuncia de hechos delictuosos sigue presente, puesto que el ciudadano piensa -y le asiste la razón- que su denuncia será completamente intrascendente puesto que solo formará parte de documentos que se sigan acumulando en los archivos de las Fiscalías, sin que se impongan castigos a los responsables ni se repare el daño causado, por lo que son inútiles, y las autoridades se amparan en su cifras con esa mínima cantidad de hechos denunciados que demuestra, no que los delitos vayan a la baja, sino que en realidad los ciudadanos no tienen confianza en sus autoridades para denunciar hechos delictuosos.
En pleno centro de Uruapan, Michoacán, en medio de la conmemoración de los fieles difuntos, con muchas personas alrededor, fue asesinado su presidente Municipal quien en reiteradas ocasiones alzó la voz en contra de la delincuencia advirtiéndoles que no se tentaría el corazón para empuñar las armas de ser preciso para hacer valer la ley y acabar con el dominio de le violencia sobre el estado de derecho. Y si eso le pasó a él que se supone -se supone- contaba con protección federal y su propio equipo de seguridad, ¿Qué podrá pasar con alguien como usted o yo simples ciudadanos de a pie?.
La presidente Sheinbaum le había respondido a Manzo que debería observar la norma jurídica, cumplir con la ley y preservar el orden, una respuesta retórica inspirada en la doctrina López Obradorista de abrazos y no balazos, aunque matizada que para nada significó un espaldarazo sino más bien una crítica para aplicar simple y llanamente el laisséz faire, laisséz paser. (dejar hacer, dejar pasar).
Pero la advertencia no suavizó las cosas, pues el alcalde continuó con su política de usar las armas en caso de que la delincuencia siguiera haciendo de las suyas en su mapa de gobierno mientras en Palacio Nacional se ocupaban de otras tareas, principalmente la promoción partidista.
Y ahí está el resultado. La voz de un líder que clamaba justicia se apagó violentamente, literal de la noche a la mañana. Ahora que se produjo el asesinato en las sombras de la noche y ante los ojos de decenas de personas, resurgen las voces de reclamo y el Gobierno Federal pregona su protección al alcalde acompañada con lo mismo de siempre, deplorar, condenar enérgicamente y prometer que se investigará y no quedará impune el hecho, claro igual que el caso de Gómez Leyva o Posadas Ocampo.
Si es cierto que se le estuviera brindando protección, pues que mala estrategia y peor resultado; el protegido fue víctima de sus asesinos ante la incapacidad del Gobierno, y peor la cosa si se mintió, pues entonces ¿quién gobierna aquí? ¿dónde quedaron los principios del cuatroteísmo de no mentir, no robar y no traicionar?
Cosas como esta ponen en evidencia la capacidad de gobernar de esta administración federal; revelan su estrategia fallida y que debiera empezar por reconocerse porque no se puede vivir eternamente de falsedades, de apariencias y de artificios para intentar mostrarnos un país tranquilo, cuando la realidad es otra; ahí tenemos los casos de Sinaloa donde tienen más de un año en guerra, no ha podido evitarse y mucho menos acabar con la violencia y a esto le podríamos agregar a Tabasco, Zacatecas, Veracruz, Guerrero; el país está en llamas. México en llamas, (con las debidas licencias de Anabel Hernández y Alejandro Basáñez).
Así, de nada sirve tanta propaganda de decomisos de Fentanilo ni capturas de las eternas células o brazos de los cárteles ni a los líderes de grupos delictivos, ni los huachicoleros ni nada, porque este es una suerte de símil con la Hidra de Lerna aquel ser mitológico griego, una gigantesca serpiente de nueve cabezas que habitaba en los pantanos de Lerna en la costa oriental del Peloponeso.
La Hidra de Lerna, tenía una capacidad auto regenerativa tremenda pues cuando le cortaban una cabeza le salían dos más y fue precisamente el combate de este ser mitológico, uno de los trabajos de Heracles (mitología griega) o Hércules (mitología Romana) y que debería concluirlo acabando para siempre con la Hidra.
Fue entonces cuando Heracles, inteligentemente con la ayuda de los Dioses, principalmente de su padre Zeus, decidió quemar todas las cabezas de la Hidra de manera simultánea dejando para el último la cabeza principal que era la que dirigía las demás y sus reproducciones, acabando con ella con una Cimitarra de oro que era el único instrumento capaz de extinguirla definitivamente, cosa que finalmente hizo.
Son hermosas las narrativas de la mitología, tanto la griega como la Romana y debieran servir a los estrategas del Gobierno para concebir ideas más prácticas, claras y efectivas para acabar con esta serpiente de mil cabezas. Lamentablemente no les gusta ni la lectura ni la cultura, ahí está el triste ejemplo misógino de Paco Ignacio Taibo a propósito de la literatura femenina, así que sería pedirle peras al Olmo, y pierden de vista que ahí viene el 2027, año de la revocación de mandato, renovación de alcaldías, diputaciones y poder judicial y las cosas pueden cambiar el mapa político del país.
Debieran empezar por admitir que la estrategia ha fallado y a partir de allí corregir el rumbo, porque de corazón, todos los mexicanos queremos vivir en paz, con seguridad en la calle y en la casa, tarea que, por hoy, es una asignatura reprobada por el gobierno y parece que no les preocupa.