La feria de la muerte
Excelente frase esta de “adormecimiento colectivo”, una suerte de letargo en el que no hay voces críticas o lo suficientemente influyentes que sean capaces de despertar a la sociedad ante las atrocidades de que somos objeto como pueblo.
En el caso de la violencia rampante, las autoridades la minimizan e incluso la niegan como el trasnochado gobernador de Sinaloa que dice que “en Sinaloa se vive bien”. Vaya perla del descaro.
Fuera de esos casos, abortar voluntariamente es un homicidio y un homicidio cometido con todas las agravantes, premeditación, alevosía, ventaja y traición.
No podemos permitir ese abuso del derecho.
De nosotros como sociedad depende seguir pasmados en la feria de la muerte o ponerle fin y restablecer el orden y la normalidad jurídica respetando los derechos de los unos pero también de los otros.
Finalmente, lo reitero: tu derecho termina donde empieza el mío.

















