Las quimeras de la 4T
El presidente ha insistido una y otra vez, que, al finalizar su mandato, dejará en México un sistema de salud mejor que el que existe en Dinamarca. Falso.
La puntada ha sido suficiente para mantener su discurso de promesas vivo durante estos casi seis años de gobierno.
Lo cambió por el INSABI, de efímera e infortunada existencia y acabó adosado al IMSS “bienestar” y el resultado ha sido desastroso; cada vez más y más mexicanos no tenemos acceso al sistema de salud ni público ni privado.
Duele reconocerlo, pero es la verdad. A lo largo de estos seis años de gobierno, se estuvieron manipulando voluntades -incluso ahora- con la engañifa de que tendríamos acceso a un sistema sanitario eficiente y todo ha resultado una quimera, una falsa ilusión, un engaño.
El IMSS y el ISSSTE, son dos organismos deficitarios y general una carga económica proporcionalmente muy elevada para los contribuyentes, además son notoriamente insuficientes para atender las necesidades de la atención médico-hospitalaria de los derechohabientes.
La ocurrencia de la Mega Farmacia del Pueblo, de la cual el presidente se enorgullece, ha sido otro fenomenal engaño.















