Sic transit gloria mundi
No cabe duda. La vida es efímera. Sic transit gloria mundi, locución latina que significa: “Así pasa la gloria del mundo”.
Lo dije en el primer párrafo: lo efímero que resulta nuestra vida.
Cualquier día es bueno para corregir el rumbo. Si ambicionamos la riqueza, el poder, la gloria, pronto pasará y solamente llenaremos nuestra alforja de polvo porque nada habremos de llevarnos y quizá dejemos problemas solamente y tristes recuerdos.
Hay que pensar de otra forma, que nuestro recuerdo permanezca siempre en los corazones de quienes son objeto de nuestra preocupación, de nuestro cariño, de nuestra atención, de nuestra ayuda, de nuestro verdadero amor por el prójimo.
Algún día rendiremos cuentas de nuestros actos. Mejor hacer las cosas bien y que no tengamos en nuestra conciencia ningún remordimiento cuando hayamos dejado este mundo, y tras de nosotros quedará la estela de las buenas acciones. Eso es lo que verdaderamente cuenta.

















