Tarifazo y el costo político
La decisión anunciada por el gobernador Pablo Lemus de mantener la tarifa del transporte público en 11 pesos, acompañada de un subsidio general de 3 pesos sin la condición de tramitar la tarjeta única, abre un debate interesante sobre la forma en que se construyen y también se corrigen las decisiones públicas.
No todos los gobiernos hacen eso, hay administraciones que se encierran en sí mismas, que confunden firmeza con terquedad y que prefieren sostener decisiones impopulares antes que reconocer un error. La historia política está llena de ejemplos de gobernantes que dejaron crecer conflictos sociales simplemente por negarse a escuchar.
Sin embargo, rectificar no significa que el tema esté resuelto. El nuevo esquema implica que los usuarios seguirán pagando 11 pesos por viaje, mientras que el gobierno aportará 3 pesos adicionales por cada pasaje, esto significa que el costo real del transporte será de 14 pesos, solo que una parte la absorberán las finanzas públicas.
La decisión del gobernador desactivó un conflicto que comenzaba a crecer, ahora toca pasar de la corrección política a la eficacia administrativa. Escuchar fue el primer paso, hacer que el transporte realmente valga lo que cuesta será el verdadero desafío.
Académico Universidad Panamericana.
@alfredocejar

















