Todos los huevos en una canasta
Lord Acton escribe al obispo Creighton que se deben aplicar los mismos estándares morales a todos los hombres, incluidos los líderes políticos y religiosos, especialmente porque “el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente” (1887).
Comprobándose que el control del poder no existe o se encuentra maniatado por el miedo o por el interés.















