Chilpancingo, lugar de avispas y del toronjil
Las variantes del nombre de origen náhuatl dan cuenta de dos aspectos representativos del municipio
Juan Manuel Molina / El Sol de Acapulco
Las avispas, en la actualidad casi difíciles de observar por la zona urbana, dieron el nombre a Chilpancingo, la capital de Guerrero que fue fundada en el año de 1591.
Y es que esta última hierba, era muy abundante en el valle de Chilpancingo, hasta antes que la mancha urbana se extendiera. Ahora solo se encuentra en las partes altas del municipio.
Con esta hierba se prepara el tradicional té, que en algunos lugares aún se acostumbra a tomar junto con cemita.
Históricamente se ha asociado a Chilpancingo con la imagen de una avispa roja, y aunque esta ni siquiera figura en el escudo de la ciudad, diversos gobiernos han utilizado la imagen como un sello del municipio.
Hay un lugar conocido como el Museo Interactivo la Avispa, y también, hasta hace una semanas, la ciudad contaba con un avispa monumental que colapsó por las fuertes rachas de viento.
Incluso, en la línea 9 del Metro de la Ciudad de México, hay una estación que lleva el nombre de Chilpancingo, donde se destaca una avispa y al municipio por ser el centro político de Guerrero.
La ciudad cuenta con un equipo de fútbol, llamado Los Avispones, en alusión a esta especie que tiene gran presencia al sur del país, en América Central y Sudamérica.


























