Análisislunes, 3 de marzo de 2025
Poliescenarios / ¿Se nos acabó el modelo?
Por Saúl Gopar
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Por Saúl Gopar
Vivimos tiempos extraordinariamente convulsos. Más allá de la pandemia y de una guerra que ha transformado el viejo continente, la segunda mitad de los 2020’s nos muestra un panorama internacional que recuerda peligrosamente a los años 30 del siglo pasado. La oscilación constante entre libertades y restricciones, entre izquierda y derecha, entre estabilidad y crisis, parece estar en su punto más álgido. En este contexto, el multilateralismo, una piedra angular del orden mundial contemporáneo, se encuentra en crisis.
La tendencia global hacia gobiernos de derecha, con discursos nacionalistas y polarizadores, ha erosionado la confianza en la cooperación internacional. Lo preocupante no es solo la proliferación de liderazgos conservadores, sino la incapacidad de los sistemas políticos para ofrecer soluciones equitativas y sostenibles. Las respuestas ineficientes de muchos Estados ante la crisis sanitaria, económica y social han alimentado la percepción de que el multilateralismo y la cooperación entre países es una utopía inalcanzable.
El auge de la derecha no es un fenómeno nuevo, pero sí se ha intensificado en los últimos años. ¿Deberíamos alarmarnos? Depende a quién se le pregunte. Algunos consideran que es un retroceso ideológico peligroso, mientras que otros lo ven como un ajuste necesario frente a las fallas del progresismo. Lo cierto es que, si me preguntan a mí, el mundo no avanza en línea recta, sino en ciclos de expansión y contracción, de apertura y cierre, de cooperación y proteccionismo. Y ahora, en estos momentos y probablemente dentro de los próximos cuatro años, nos embarquemos a un viaje lleno de discursos proteccionistas y recelosos de la seguridad de sus países.
En América Latina, el desencanto con las promesas incumplidas ha llevado a la población a buscar alternativas, muchas veces en figuras políticas de discurso duro y simplista. En Europa, la desconfianza en las instituciones supranacionales ha dado fuerza a movimientos populistas que rechazan la integración y la globalización. Incluso dentro de gobiernos de izquierda, el nacionalismo ha cobrado fuerza, lo que demuestra que la crisis del multilateralismo no responde exclusivamente a una ideología.
El comercio, una de las herramientas más efectivas para incentivar el multilateralismo y la cooperación internacional, hoy se enfrenta a desafíos estructurales. La imposición de tarifas, el proteccionismo de naciones clave, y la competencia desleal de otros países clave (sin mencionar nombres, claro), han debilitado la confianza en los tratados de libre comercio. Con Estados Unidos adoptando una postura más unilateral y menos dispuestos a financiar temas de cooperación, como lo demuestra el cierre de las operaciones de USAID, la Unión Europea ha tratado de llenar ese vacío, acercándose a América Latina con propuestas de cooperación. Sin embargo, la distancia geográfica y las diferencias regulatorias siguen siendo obstáculos difíciles de superar.
El avance de los acuerdos entre México y la Unión Europea, así como las negociaciones con Mercosur, son señales de que todavía existe un interés en la integración económica. No obstante, el éxito de estas iniciativas dependerá de la estabilidad política y de la capacidad de las naciones para adaptarse a una nueva dinámica global, donde la incertidumbre parece ser la única constante.
¿Qué sigue? Definitivamente un replanteamiento de lo que el multilateralismo y el cooperativismo tienen para ofrecer al mundo. La pregunta no sería si volveremos a un orden basado en la cooperación internacional, sino cuándo y en qué condiciones. La historia nos enseña que el mundo se mueve en ciclos, y aunque hoy parezca que el nacionalismo y el proteccionismo dominan la escena, eventualmente surgirá la necesidad de reconstruir puentes.
El reto es aprender de los errores del pasado y evitar que el péndulo ideológico nos lleve a extremos perjudiciales. La estabilidad global no se alcanzará con muros ni con discursos polarizantes, sino con un equilibrio entre los intereses nacionales y la cooperación internacional.
SAÚL GOPAR ENSÁZTIGA es Licenciado en Relaciones Internacionales por la UNAM. Ha realizado diferentes ensayos, artículos, y publicaciones académicas con relación a la cooperación internacional descentralizada y la actualidad internacional. Actualmente trabaja como analista político para una empresa transnacional del sector energético y es asociado en el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI).