Tierra del cuidado escolar
La construcción de entornos escolares seguros es oportunidad para fortalecer el tejido social y garantizar a niñas, niños y adolescentes un crecimiento en espacios de confianza, aprendizaje y convivencia.
En Cuernavaca, las denuncias sobre el enganche de adolescentes en secundarias para vender drogas confirman que el espacio escolar es vulnerado por redes criminales.
Más allá de la estadística, este modelo revela que la seguridad escolar requiere un esquema compartido de corresponsabilidad entre autoridades, familias, docentes y estudiantes.
















