Culturasábado, 14 de abril de 2018
Lanza El sueño de Laocoonte
Es una producción que se desarrolló a partir de la deconstrucción del mito de Laocoonte
Maritza Cuevas

El sueño de Laocoonte es una producción que Erick Beltrán desarrolló a partir de la deconstrucción del mito de Laocoonte y su representación escultórica griega, debido a la comunicación gesto-corporal que ésta ofrece, con la que cuestiona el tiempo del lugar.
La muestra está integrada por cinco bloques mostrados a través de 10 telones monumentales de doble vista, que por su tamaño evocan a los murales de Siqueiros; donde nos invita a leer imágenes que a su vez nos devuelven la mirada y nos obligan a mirar detenidamente, haciendo resurgir cuerpos olvidados, convirtiéndolos visibles momentáneamente en su dimensión de síntoma.

Estos cuerpos son construidos a partir de fragmentos y diagramas que enfatizan la ambigüedad de la imagen y su perpetua deformación. Lo que leemos son los sublimes vestigios de nuestra propia historia contemporánea, fuerza que se mueve en un caos ciego.

En esta investigación, el análisis y uso de las imágenes se entreteje con el análisis del lenguaje, intentando así desbaratar la lucha del razonamiento verbal contra el excedente poético del lenguaje. La muestra gira en torno a cinco ejes temáticos; el Caballo de Troya (representa la máquina de guerra, así como la entrada de la sociedad a una etapa moderna e industrializada). Laocoonte (vidente y sacerdote troyano, este personaje muestra la separación entre lo humano y lo divino). Serpiente (representa al ser que conoce todas las cosas reales y posibles, entretejiendo el discurso de lo visible y lo invisible). Hijos (como metáfora del dolor, del pasado y del futuro) e Ilión (es el otro nombre de Troya y representa la construcción de la sociedad partiendo de la lucha violenta).
