Claro/oscuro
Un soldado en cada hijo te dio
El México que sólo detuvo el trabajo para entonar el Himno Nacional y el Cielito Lindo con los ojos llenos de lágrimas pero con el arma henchida de orgullo; ese al que un sismo no detuvo y la lluvia fue una bendición de Dios
La Nación que no se raja, esa patria a la que el cielo “un soldado en cada hijo te dio”, ahí nací yo señores, en esa tierra bendita de Dios, donde todos somos hermanos, y del que cada día me siento más orgullosa. Ser mexicana es un regalo de Dios.
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