Energía y aire líquido
Pese a que este proceso se ha conocido y estudiado desde hace siglos, es en los últimos años con la necesidad creciente de almacenar y transportar energía, cuando se ha puesto en evidencia las ventajas de los usos del aire líquido en esta área.
Mientras algunos recurren a baterías de litio a gran escala y otros a centrales hidroeléctricas de bombeo, una industria pequeña, pero en auge está convencida de que existe una solución aún mejor: baterías que utilizan aire.
La transición a las energías renovables es fundamental para que el mundo reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero y evite los peores impactos del cambio climático.
Las centrales eléctricas que queman combustibles fósiles como el carbón y el gas pueden encenderse y apagarse prácticamente a voluntad, ofreciendo un suministro de electricidad predecible que se ajusta a la demanda.
En cambio, las energías renovables son intermitentes. Esto significa que a veces no generan suficiente electricidad, lo que conlleva el riesgo de cortes de luz, y otras veces hay un exceso, como en días de mucho viento, algo que podría dañar la red.
Durante décadas, la principal forma de almacenamiento de energía ha sido la hidroeléctrica de bombeo y el excedente de electricidad se utiliza para bombear agua cuesta arriba, donde se almacena tras una presa.
















