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Este fin de semana el Partido Acción Nacional (PAN), anunció su “relanzamiento” como instituto político, donde además de dar a conocer el nuevo logotipo que habrán de utilizar de aquí en adelante, el dirigente nacional, Jorge Romero, aseguró que terminaban de manera definitiva con las alianzas que habían venido desarrollando, es decir, en la elección del 2027 irán en solitario, sin el acompañamiento del Partido Revolucionario Institucional (PRI), como incluso ya lo habíamos adelantado en este espacio; el líder del blanquiazul con esto dejó en claro que tampoco tienen la intención de ir en coalición con Movimiento Ciudadano, afirmando que todo es debido a que la propia militancia así se lo pidió. El asunto es que esta decisión, si es buena o mala serán los propios panistas quienes lo determinen, traerá una división en la oposición, justo la “chamba” que le estarán haciendo a Morena.
Parece que la oposición en el país no ha podido “capitalizar” los errores que están cometiendo desde el interior en Morena, esa “implosión” de la que hemos hablado le estará generando algunos puntos negativos en las urnas al partido oficial, y es un ciclo que también se estará cumpliendo, tal cual le pasó en su momento al PRI; el asunto es que los partidos que supuestamente quieren derrocar la ideología cuatroteísta, como el caso del PAN, han tomado una decisión que pareciera más inducida por el propio dirigente nacional que por una verdadera consulta a la militancia. El punto es que esto termina de “desmoronar” a la oposición en México, porque de esta manera el argumento que se comentó en su momento para aliarse con el PRI, hoy se desestima, que era impedir que llegara la izquierda encabezada por el morenismo.
Basados en los números, si ambos partidos, PRI y PAN, juntos no han podido detener los triunfos morenistas en varios estados de la República, por separado será más complicado. Jorge Romero argumentó en su discurso, por cierto plagado de posturas muy ególatras, que si se respeta la esencia de Acción Nacional obtendrán más votos, y en verdad no dudo que sí haya simpatizantes del blanquiazul que se mantuvieron alejados de participar debido a la alianza que hubo con el PRI, el asunto es que no creo que sean los suficientes para que, como partido, puedan revertir los resultados positivos que hoy tiene Morena, pensar en ello será auto engañarse. En este momento considero que ir separados garantizará la derrota, insisto, a pesar de que en Morena ya les están ayudando con la serie de errores y corruptelas que han salido a la luz pública.
Jorge Romero también les pidió a los militantes hacer presencia en territorio y hacerse competitivos, a 20 meses de la elección del 2027, es decir, les pide que hagan presencia con los ciudadanos, que no esperen que por tener la relación con algún dirigente van a obtener las candidaturas. El dirigente nacional debe tener en cuenta que quienes ya han tenido suficiente trabajo, serán quienes puedan encabezar algunos espacios, en el caso de nuestra entidad un ejemplo claro es el presidente municipal, José Antonio Ochoa, quien deberá estar considerado ya sea para la elección del 2027 y seguramente lo será para el 2028; y aquí es donde el tema se pondrá interesante, porque siempre se ha dicho, Durango de “cuece” aparte, por las características y los gobiernos de coalición que ya han dado muestras de resultados.
Creo que será un error por parte del dirigente nacional del PRI, si esta postura de no ir en alianzas con nadie, también considera lo que pueda ocurrir con Durango, pues en las últimas elecciones esa sí ha sido la fórmula para ganarle a Morena en las urnas, y más aún, tanto Esteban Villegas como Toño Ochoa, han dado muestra de ese trabajo en conjunto entre ambos partidos ya en el ejercicio del poder, y eso no se puede desestimar por mucho que quieran posicionar el “orgullo” azul en la militancia del PAN, por lo que todo eso deberá estar muy medido, antes de lanzarse al precipicio electoral.