elsoldedurango
Análisismiércoles, 8 de septiembre de 2021

Los comechingones

Y, ¡claro! El azteca se lleva las palmas en el manejo del vocablo con todas sus inflexiones, desinencias, declinaciones en el uso del vocablo. El mexicano es un perfecto gramático.

Tanto debió ser la importancia de ese sustento en la vida de aquellos aborígenes que el apodo de “algarroberos”, sirvió para nominar a las parcialidades que acentuaron por necesidad o ubicación la economía cimentada en la recolección de tales frutos.

Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión

ÚLTIMAS COLUMNAS

Más Noticias