Excepto una cosa, todo lo demás puede señalarte que el mundo entero está vivo, hay vida en todos lados, ahora en nuestro México se ha inyectado una vitamina más distrayéndonos de la cotidiana realidad lacerante, adivinaste, el futbol de nuevo calienta el ambiente y claro que sí, futboleros somos y pachangueros más, habrá quien pierda hasta la camisa por ir a ver a su equipo jugar, porque, a medida que crecemos percibimos la vida como más mecánica y adaptamos hábitos para hacer frente al estrés, buscando olvidarnos por ratitos de nuestra realidad y cuando pasa la euforia y la “borrachera” momentánea volvemos a la triste realidad sin haber aprendido lecciones y enseñanzas, sin reconocer que los hábitos que nos separan de formas más dinámicas de ver el mundo se ven representados por un péndulo que hemos balanceado en la dirección opuesta; pues el mundo necesita una profunda transformación para realizar tareas consideradas exclusivamente humanas y con aquello de la inteligencia artificial, algunas se han transformado en automático, a mayor escala y a una fracción del costo y aunque suene a un progreso extraordinario, también nos confunde inquietantemente ya que hay algo más profundo, mientras la gente se enfrenta a una frontera desconocida donde no solo hay disrupción moral y económica, hay un caos disimulado que nos afecta aunque nos tapemos los ojos, y junto a esta doble disrupción encontramos una creciente sensación de ansiedad, desconexión y duda en las capacidades humanas.
Es importante recordar que mucho antes de los algoritmos y la inteligencia artificial, había creencias sobre una inteligencia absoluta que gobierna el universo acompañada por la filosofía que ha impulsado a las grandes mentes a innovar, descubrir y crear, ésta, se llama reflexión, tal vez por eso, actualmente en este continente hay un boom por la meditación, sin reconocer que es la ciencia o tecnología - por algunos así llamada,- más antigua de la humanidad que nos permite aprovechar esta dimensión de la inteligencia basada en nuestro yo interior, ofreciéndonos algo mucho más poderoso que un descanso profundo, ya que es un instrumento que nos lleva a alcanzar nuestra conciencia superior y conocimiento sobre la misma.
En mi opinión, vivimos en más de un tipo de espacio, el primero es el espacio externo que comprende el mundo físico que vemos y tocamos y está hecho de elementos; es el espacio donde las máquinas y los algoritmos ahora navegan con mayor precisión. El segundo es el espacio interior donde reinan los pensamientos, recuerdos y emociones, esos que aún sin percibirlos, en ocasiones permanecen en nosotros y son quienes nos permiten avanzar o nos sabotean con nuestros pensamientos y creencias.
Cuando meditamos, la conciencia va naturalmente apareciendo sin forzarla, al cerrar los ojos iniciamos un viaje al interior de nuestro ser donde las ideas se sintetizan y surgen los sentimientos formando parte de lo que llamamos «pensamiento», más allá de este espacio, encontramos un tercer espacio que considero particularmente poderoso, porque es un espacio de completa conciencia donde no existen pensamientos ni emociones, solo presencia, es ese espacio que nos da momentos de profunda quietud, sin embargo, debemos aprender a acceder a este espacio con algo tan sencillo como es aprender a respirar, ya que, esta simple acción, es desconocida por la mayoría de nosotros, sabemos que respiramos, pero, cuántas veces hemos tenido conciencia de nuestra respiración y de su importancia, el COVID nos indicó que si algo es importante es el poder respirar y la meditación nos enseña que se debe aprender a respirar para vivir con quietud y control emocional, por eso, si aprendes a meditar -no 30 minutos, ni una hora, si lo logras, felicitaciones-, meditar simplemente concentrándote en tu respiración, siendo consciente de ésta, podrás evitarte muchos minutos de estrés y disgustos, recuerda que puedes perder todo en esta vida, excepto una cosa: tu capacidad de elegir, pues, tal vez en ocasiones, no eliges la situación que vives, pero siempre puedes elegir cómo responder a lo que te sucede eligiendo tener control sobre tí gracias a tu respiración, recuerda que siempre puedes elegir cómo vivir lo que te está pasando al crear tu respuesta frente a lo que te pasa, recuerda que aunque no puedas elegir lo que te pasa, o lo que te está ocurriendo, sí puedes decidir cómo reaccionas, así que en ese momento que sientes que no tienes más opciones, elige callar y respirar aislándote unos minutos de lo que ocurre para tomar nuevamente tu control a través de la respiración.
Actualmente, quienes dominan al mundo saben que el trabajo de respiración sirve como una herramienta crítica para el bienestar y algunas empresas están implementando métodos que permitan a empleados y directivos bajar el estrés cotidiano que lleva al descontrol y hace reactivar a las personas ante circunstancias que no se pueden controlar.
Estamos empezando a entender que el progreso humano genuino requiere no solo de indicadores económicos, sino también de métricas de bienestar interior, salud mental y paz colectiva a pesar del futuro moldeado por máquinas que piensan más rápido que nosotros, ya que la inteligencia más poderosa es la que no necesita programación en absoluto. Y la meditación es la puerta a esa inteligencia no artificial, no externa, pero absoluta.
Si tú crees en los segundos chances especialmente cuando se alinean con tus deseos y te ayudan a transformarte permitiéndote encontrar nuevas formas de responder a las situaciones que vives diariamente, toma ese extraordinario paso que te lleve a tu paz interior y a un espacio de quietud a través de la meditación y si lo logras únete al grupo de meditadores que habitamos en este planeta escribiéndome en angeldesofia@yahoo.com.mx Recuerda Inhala contando cuatro, sostén contando seis y exhala contando cuatro y vive a plenitud. Gracias