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Análisislunes, 11 de marzo de 2024

Rencor

Si él no hubiese llegado a México, tal vez yo no existiría, pero la desgracia de su niñez no es motivo para que yo guarde rencor alguno hacia alguna raza o religión.

Y es que quien va sembrando rencor, tiene ya su epitafio y lleva su lápida a cuestas camino al cementerio.

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