Trabajo a distancia, racionamiento de combustibles, subsidios y cambios en los horarios de comercios son algunas de las medidas tomadas alrededor del mundo ante la crisis energética
Juan Pablo Albán, presidente del Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas, instó al Gobierno a no politizar el debate sobre las desapariciones forzadas en México
Las piezas corresponden a diferentes zonas del país como el Altiplano Central, Occidente, Bajío y la zona maya y van del periodo Preclásico mesoamericano hasta la época virreinal
El país mantendrá el esquema quinquenal del tratado de 1944, pero incorporará revisiones anuales para ajustar la entrega de agua a EU según las condiciones de sequía y disponibilidad del recurso
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Como Varguitas en la Ley de Herodes que arrancaba las páginas de la Constitución que le incomodaban y limitaban el abuso de poder, así idéntica Sheinbaum decidió en un error histórico que manchará su gestión para siempre en la historia, arrancar los registros previamente saboteados por fiscalías y las comisiones de búsqueda estatales, como manejo de crisis por la investigación que el comité de desaparición forzada de la ONU hacía en México desde el año pasado.
La investigación inició en octubre de 2025 debido a los indicios de una práctica “generalizada o sistemática” tras analizar información desde 2014 y publicó su informe en el que concluye que en México se cometen desapariciones forzadas como crímenes de lesa humanidad.
Nunca antes el Comité de Desaparición Forzada había activado el mecanismo del artículo 34 de la Convención Internacional Contra la Desaparición Forzada y será el gobierno de Sheinbaum el primero en la historia en ser llevado ante el pleno de la asamblea de la ONU con ese mecanismo.
El informe coloca a México en el infame contexto de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad de precedentes similares, que, NO activados por ese mecanismo de emergencia, como los de Chipre en 1981, Myanmar en 2021 y Siria en 2023. La vileza e ilegalidad del acto de Sheinbaum la ha descrito perfectamente Santiago Corcuera, quien fuera presidente de ese mismo Comité de Desaparición Forzada de la ONU en dos ocasiones.
Como manejo de crisis el gobierno de Morena optó por otra ilegalidad e inmoralidad, desaparecer a los desaparecidos mediante la manipulación artificial de las cifras reconociendo que solo el 2.19% de los registros tienen una carpeta de investigación, se trata apenas de 3,869 casos de 132,534 reportes existentes. Aún peor admiten que sólo 43,218 registros tienen datos suficientes, apenas el 33% y que el 36% no tiene datos esenciales como son el nombre, apellido, sexo, fecha de nacimiento y el contexto de la desaparición y/o lugar de los hechos.
Condicionar la búsqueda de los desaparecidos a la vinculación obligatoria a la existencia de una carpeta de vinculación es ilegal y contradictorio. La nueva disposición viola la Ley General en la materia y revictimiza a las familias, cuando la obligación del registro correcto de las cédulas es de las fiscalías y de las comisiones de búsqueda.
Ese fue claramente otro elemento reconocido por esa misma Convención Internacional y por la Corte Interamericana de Derechos Humanos es el crimen de lesa humanidad por autorización, apoyo o aquiescencia del Estado como en los casos Velásquez Rodríguez y GodínezCruz vs Honduras y los casos Radilla Pacheco y el del “Campo Algodonero” vs México. Es esa mutilación de registros en un país que ni siquiera captura los datos completos y que por ende solapa y protege la desaparición forzada con una impunidad del 99% otro claro ejemplo de aquiescencia.
Se considera desaparición forzada no solo los crímenes que directamente comete el Estado sino también complicidades y sabotajes institucionales como el cometido por Sheinbaum y su gabinetazo de seguridad ciudadana que como siempre está más comprometido con la propaganda política y manipulación de las cifras oficiales que con el combate a sus aliados electorales del crimen organizado.
El origen político de todo está en la confesión cándida de López Obrador de mayo de 2024 al admitir “no hay más violencia, hay más homicidios” pues en el génesis del manejo propagandístico de las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Para AMLO en sus abrazos al narco lo más importante fue dejarlos operar sin molestarles a cambio de revivir los pactos del PRI del siglo pasado de no violencia en plazas urbanas.
Con ello construía la narrativa de menos violencia que en la época de Calderón y además manipulaba las cifras de homicidios dolosos a la baja por no haber carpetas de investigación que contaran con actas de defunción, pero ni así lo logró pues cerró el sexenio con 202,599 homicidios dolosos por 120,463 de Calderón y con 52,523 desaparecidos por apenas 17,006 de Calderón.
AMLO sacó el priista que lleva dentro y retomó los pactos que admitieron en su momento Sócrates Rizzo en febrero de 2011 y cito:” Tú pasas por aquí, tú por aquí, tú por aquí, pero no me toques estos lugares” pactos y control político del crimen más que confrontación directa, que él admitió se acabó con los gobiernos de Fox y Calderón, y por supuesto la de Miguel de la Madrid sobre el vínculo de CSG con el narco a través de su hermano Raúl.
Así nacieron los Ranchos Izaguirre en México como parte del pacto y los abrazos al narco para ocultar sus ajustes de cuentas, pues sin imágenes de violencia y sin actas de defunción todas las estadísticas y la narrativa se vuelven manipulables, excepto la realidad, el dolor de las familias y la exigencia de justicia, esa sigue y seguirá intacta.