Democracia y liberalismo
En días pasados, algunos líderes políticos auto-denominados progresistas organizaron una reunión en Chile, a la que invitaron a una serie de intelectuales y think tanks para repensar la democracia, a la luz - dicen ellos - del peligro de “la deriva autoritaria” en el mundo.
El documento también habla de la necesidad de “proponer reformas estructurales para enfrentar la desigualdad en nuestros países y el mundo “.
En tanto que la carta entraña una crítica a discursos autoritarios, parece un gesto positivo. No obstante, hay algunas cosas críticas que decir.
En muchos sentidos “la deriva autoritaria” de los populismos del siglo XXI es un asalto contra la idea de que deben existir mecanismos en las sociedades para limitar el poder. Aquí es donde yace el verdadero problema.
















