El demonio tras el podio
Deportistas de alto rendimiento han sufrido cuadros severos de depresión, y especialistas advierten que la salud mental es indispensable para su desarrollo integral
Héctor Alfonso Morales / ESTO
Los reflectores estaban listos para la verla triunfar en Tokio 2020. El mundo entero quería aplaudir, mientras ella estaba en lo más alto del podio, escuchando el himno nacional de su país, con una sonrisa de orgullo y las medallas doradas en el pecho.
Sí, Biles se sentía con riesgo de morir si competía. ¿Cuántos demonios encierra la mente de un deportista? Puede ser que muchos, sobre todo, cuando el pasado de abuso sexual se encuentra como una sombra, como fue el caso de la deportista.
La solución al tema mental resulta compleja. Cada vez más, los deportistas cuentan con un equipo multidisciplinario que está conformado, entre otros profesionales, por psicólogos.
“No hay evidencia de que estas sustancias tengan un impacto positivo en el desempeño de los deportistas”, advierte la psiquiatra deportiva Marcela Martínez Pérez.
En México, refiere la especialista, existe otro problema, además de los dilemas sobre cuándo medicar a los deportistas: la falta de profesionales en el rubro.























