Farero en tiempos de Guerra
Don José García custodió el faro de Tampico durante los negros días de la Segunda Guerra Mundial
Antonio Sosa/ El Sol de Tampico
Cuando apenas tenía un año, su padre fue ascendido al área de alumbrado marítimo de la Secretaría de Marina, por lo que toda la familia partió a la Ciudad de México, donde permaneció hasta los 14 años.
FARERO DE GUERRA
Con 15 años de edad le ofrecieron seguir los pasos de su papá y encargado del faro, lo que aceptó sin pensarlo, ya que necesitaba apoyar en los gastos de la familia, además que le ofrecían una vivienda al pie del faro en una construcción empilotada.
Era el año de 1942, en pleno auge de la Segunda Guerra Mundial, la Marina Nacional ordenó que los faros de la región del Golfo de México permanecieran apagados ante la amenaza alemana y japonesa, extinguiéndose el haz de luz.
EL OSCURECIMIENTO
Esa época fue conocida en esta zona costera como “el oscurecimiento, donde el terror de ser blanco de bombarderos submarinos y acorazados llegaba en forma de brisa desde el Golfo de México.
La cronista de esta zona porteña, Carolina Infante Pacheco, refirió a El Sol de Tampico que “con un silbido que emitían las refinerías El Águila y Mata Redonda todo se apagaba, hasta las calles y las casas”.
A las viviendas se les colocaban cortinas o pintaban los cristales de negro, para que no escapara ni un solo rayo de luminosidad que diera referencia a los que acechaban, luciendo la costa del sur de Tamaulipas en una pesada penumbra.
























