Si no se recicla, que no se exporte
La Comisión Europea propuso prohibir la exportación de residuos generados en la Unión Europea, a no ser que los países de destino demuestren que son capaces de reciclarlos
EFE
La Comisión Europea propuso este miércoles prohibir la exportación de los residuos generados en la Unión Europea, a no ser que los países terceros demuestren que son capaces de reciclarlos.
El Ejecutivo comunitario quiere prohibir también las exportaciones a los países que sí forman parte de la OCDE, si el aumento de la basura a un Estado en concreto genera un "riesgo" para el medioambiente o la salud pública.
Con la propuesta que planteó hoy y que ahora tendrán que aprobar el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE (los países), Bruselas quiere actualizar la normativa de tratamiento de residuos, que data de 2006.
Desde entonces, según la Comisión, la exportación de basura ha aumentado "considerablemente, especialmente a los países que no forman parte de la OCDE".
En 2020, la UE exportó 33 millones de toneladas de residuos e importó 16 millones y además, transportó unos 70 millones de toneladas entre los países de la UE.
Para mejorar el tratamiento de los desechos en el interior de la UE, la Comisión propuso armonizar las normas sobre el transporte de residuos, establecer condiciones más estrictas para su incineración o digitalizar todo el proceso del envío.
Bruselas también cree que la industria del plástico será capaz de reciclar una mayor cantidad de residuos, por el impulso que supondrán las políticas públicas a nivel nacional y europeo para reducir el uso de estos productos.
En cambio, sí admite que hay un "reciclaje limitado" de la industria textil, pero la Comisión cree que "probablemente cambiará en el futuro" y en 2022 presentará una estrategia para hacer que el sector sea más sostenible.
CÓMO FUNCIONARÁ
Según el Reglamento propuesto, las empresas deberán confirmar a las autoridades de los estados miembros que los productos que comercializan en la UE respetan las normas comunitarias.
También tendrán que recopilar información relevante sobre las materias primas y productos para asegurar que no han sido producidos en tierra deforestada o degradada después del 31 de diciembre de 2020.
Ello les obligará a analizar y evaluar su cadena de suministro y a adoptar medidas de mitigación, por ejemplo a través de herramientas de monitoreo por satélite, auditorías de campo y otras medidas.
Por su parte, las autoridades nacionales tendrán acceso a través de un sistema a la información sobre los productos, que incluirá por ejemplo los países de producción o las coordenadas geográficas.
La Comisión, por su parte, pondrá en marcha un sistema de evaluación para identificar a los países que presentan un riesgo bajo, estándar o alto de producir materias primas o productos que no estén libres de deforestación.
Según el comisario de Medio Ambiente, todas estas medidas no llevarán a un "aumento significativo de los precios de esos productos" y los beneficios superarán los inconvenientes.
PROPUESTA INSUFICIENTE
Este aspecto también fue criticado por Greenpeace, que denunció que otros productos que tienen un gran impacto en la destrucción de los bosques y ecosistemas, como la carne de cerdo, las aves de corral, el caucho o el maíz, no se hayan incluido en la lista.
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Redactora web y Fotoperiodista egresada de la UNAM. Colaboré con algunas de las casas editoriales más grandes del país e instituciones del gobierno federal.
































